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Reflexión 191- Caritas in veritate, N° 20-21 (Charla 28)

Octubre 28-2010

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Actuar con valor y sin demora

En la reflexión anterior terminamos de estudiar el N° 19 de Caritas in veritate, Caridad en la verdad, el N° 19 del capítulo segundo que Benedicto XVI dedica al mensaje de la Populorum progressio, la encíclica de Pablo VI sobre el desarrollo de los pueblos. Vamos a leer ahora el N° 20, el último de ese capítulo:

 

20. Estas perspectivas abiertas por la Populorum progressio siguen siendo fundamentales para dar vida y orientación a nuestro compromiso por el desarrollo de los pueblos. Además, la Populorum progressio subraya reiteradamente la urgencia de las reformas (nn 3. 29. 32)[1] y pide que, ante los grandes problemas de la injusticia en el desarrollo de los pueblos, se actúe con valor y sin demora. Esta urgencia viene impuesta también por la caridad en la verdad. Es la caridad de Cristo la que nos impulsa: «caritas Christi urget nos» (2 Co 5,14). Esta urgencia no se debe sólo al estado de cosas, no se deriva solamente de la avalancha de los acontecimientos y problemas, sino de lo que está en juego: la necesidad de alcanzar una auténtica fraternidad. Lograr esta meta es tan importante que exige tomarla en consideración para comprenderla a fondo y movilizarse concretamente con el «corazón», con el fin de hacer cambiar los procesos económicos y sociales actuales hacia metas plenamente humanas.

 

Vemos a los demás como extraños

 

Así termina el capítulo 2° de Caritas in veritate, dedicado a explicarnos el mensaje de Pablo VI en su encíclica Populorum progressio, sobre el Desarrollo de los peblos. Nos llama la atención Benedicto XVI sobre la urgencia de actuar con valor y sin demora para resolver los problemas  de la injusticia en el mundo. A actuar con valor y sin demora nos impulsa no sólo la avalancha de acontecimientos y problemas que en todo el mundo agravan la situación de  pobreza y de injusticia, – que es una razón poderosa.  El Papa va a la causa de la pobreza y la injusticia, que no es otra que la falta de caridad, el no reconocernos todos como hermanos. Por eso falta solidaridad. Vemos a los demás como extraños a quienes no nos liga ninguna responsabilidad.

 

Los nuevos pobres

 

La pobreza extrema disminuye tan lentamente, que la mejoría es casi imperceptible y en los últimos años han aparecido fenómenos hasta hace poco impensables en los países llamados desarrollados: el desempleo en los EE.UU., se acerca al de los países considerados subdesarrollados. Antes nuestros compatriotas emigraban a España y a los EE.UU. en busca de trabajo. La situación ha cambiado y en consecuencia algunos han optado por regresar y otros, que tenían las maletas listas para emigrar, ahora lo piensan dos veces antes de dejar lo que tienen en su tierra.

 

 

No basta sacudir el cerebro; hay que apretar el corazón

 

 

¿Qué pasa con el mundo? Siguen estudiando las causas de la crisis y siguen buscando soluciones técnicas para que una crisis como ésta no se vuelva presentar. Está bien que eso  haga, pero no se piensa mucho en esos ambientes dominados por la tecnología, que no basta sacudir el cerebro, que es necesario apretar el corazón.  El Papa se refiere a la necesidad de alcanzar una auténtica fraternidad y  movilizarse concretamente con el «corazón», con el fin de hacer cambiar los procesos económicos y sociales actuales hacia metas plenamente humanas.

 

Aceptar que se puede vivir bien con menos

 

Nosotros podemos preguntarnos si en el caso de Colombia, los Bancos, por ejemplo,  están dispuestos a movilizarse con el corazón y disminuir los altos costos que supone para sus usuarios el excesivo cobro por los créditos y los servicios. Esa decisión supondría modificar sus metas de ganar cada vez más. Ganar, pero aceptar que se puede vivir con menos.  Antes de los progresos en la tecnología informática no cobraban por muchos de los servicios que se consideraban parte normal de la relación Banco-cliente. Ahora sólo falta que nos cobren por entrar a sus oficinas.

 

En la prensa del martes 19 de octubre (2010) y en varias emisoras entrevistaron al nuevo Superintendente financiero.[2] Le hicieron la obligada pregunta sobre su opinión acerca de poner topes a las tarifas que cobran los Bancos. Como era de esperar, es contrario a tomar esa medida, porque según dijo “La imposición de límites genera dificultades (…) y se pueden causar efectos contrarios”. Las personas que llegan a esos cargos siguen creyendo que el mercado se puede auto-regular, aunque la crisis financiera en los Bancos norteamericanos probó lo contrario.

 

¿Escoger entre Bancos cuando todos son caros?

 

Aquí las autoridades, por lo menos es el caso del superfinanciero, creen que el remedio a las altas tarifas es informar cuáles son las tarifas de todos los Bancos para que el cliente decida con cuál trabaja. Eso es creer que las cosas son más sencillas de lo que son para el ciudadano corriente, en la relación con las entidades financieras. Trate usted de cancelar una tarjeta de crédito y se encontrará con que, para finalmente lograrlo, tiene que efectuar una serie de trámites que desestimulan el retiro. Y otra cosa: ¿cómo escoger, cuando, como es el caso en Colombia, todos los Bancos cobran tarifas altas? La única solución es  escoger al menos  carero.

 

Cuando en la década de los años 90  empezaron a llegar nuevos Bancos extranjeros que compraron Bancos nacionales, yo pensé que sería bueno para todos, porque no cobrarían ni intereses ni tarifas tan altos como los bancos nacionales y así los obligarían a bajar tarifas. No señor, como vinieron precisamente porque les pareció una buena oportunidad de ganar más, lo que hicieron fue acomodarse a los altos intereses y tarifas existentes  entre los bancos locales. La competencia no funciona cuando hay un pacto, por lo menos tácito, de mantener tarifas e intereses altos y el deseo de todos es el mayor lucro.

 

¿Cuándo es el lucro útil a la sociedad?

 

¿Cómo lograr que la verdadera fraternidad sea un motivador de los banqueros y negociantes? Está bien que quieran ganar, pero ¿querer ganar debe ser su único motivador, como claramente se ve que es ahora? Más adelante,  en el N° 20 el Papa aclara los criterios para que la ganancia que se busca sea útil a la sociedad: La ganancia es útil – dice, – si, como medio, se orienta a un fin que le dé un sentido, tanto en el modo de adquirirla como de utilizarla. El objetivo exclusivo del beneficio, cuando es obtenido mal y sin el bien común como fin último, corre el riesgo de destruir riqueza y crear pobreza.

 

La necesidad del cambio la enuncia Benedicto XVI en el N° 20 de Caritas in veritate: la necesidad de alcanzar una auténtica fraternidad y  movilizarse concretamente con el «corazón», con el fin de hacer cambiar los procesos económicos y sociales actuales hacia metas plenamente humanas.

 

Mientras se piense sólo con la cabeza y no también con el corazón, y mientras se manejen los procesos económicos y sociales sólo como procesos técnicos, sin tener en cuenta que afectan al ser humano total, y que hay que buscar un desarrollo integral, material y espiritual, con la mirada en el mundo terreno en que vivimos, sí, – pero también en la vida futura que vamos preparando, será imposible conseguir un mundo de verdadera fraternidad. Como nos dijo antes el Papa, la globalización ha acercado a la sociedad pero no nos ha mejorado el trato, que debería ser de familia humana: en el N° de Caritas in veritate escribió Benedicto XVI: La sociedad cada vez más globalizada nos hace más cercanos, pero no más hermanos. Estamos más cerca físicamente, pero espiritualmente, afectivamente, no escuchamos la angustia de nuestros vecinos y a veces ni siquiera la de nuestros parientes.

 

El segundo capítulo de Caritas in veritate, que empezaremos a estudiar ahora, lleva por título “El Desarrollo Humano en nuestro tiempo”. Vamos a presentar primero una rápida síntesis de todo el capítulo y luego iremos leyendo por partes el texto de la encíclica.[3] No es un capitulo corto, pues ocupa del N° 21 al 33.

 

La visión de Pablo VI

 

La visión del desarrollo presentado por Pablo VI en Populorum progressio se enfoca en la necesidad de rescatar a la gente del hambre, de la pobreza, de las enfermedades endémicas,[4] del analfabetismo, por medio de una activa participación en los procesos económicos mundiales, en la evolución de la sociedad marcada por la solidaridad y la consolidación de regímenes democráticos  que aseguren la paz y la libertad.

 

Visión de Benedicto XVI sobre los problemas que dificultan el desarrollo humano integral

 

Benedicto XVI identifica una serie de problemas de nuestro tiempo, frente al desarrollo humano integral: en el ° 21 menciona los efectos dañinos que producen en la economía real  los manejos financieros especulativos. Recordemos la diferencia entre la economía real y la financiera y el papel de la economía financiera en la crisis económica mundial. En Gerencie.com  encontré una buena explicación: 

 

Economía financiera frente a economía real

La economía financiera es aquella economía basada en el sistema financiero, en los papeles comerciales, en bonos y títulos valores, acciones, inversiones, etc.

La economía financiera es especulativa, de allí la actual crisis, puesto que todo se basa en valores subjetivos. Hoy una acción puede valer un dólar y mañana por simple manejo especulativo puede valer 20 dólares o no valer nada. La economía financiera fácilmente se evapora, sube o baja como por arte de magia. Un rumor basta para que el desastre se haga presente sin avisar.

La economía real es la economía (…) de las industrias, las fábricas, el comercio, la agricultura, la explotación de materias primas, la de trabajo  (físico) duro.

La economía real es mucho más estable puesto que está fundamentada en un cúmulo de trabajo y capital ciertos, nada es ficticio.

La economía real requiere años de esfuerzo y grandes capitales para surgir. La economía financiera puede crecer de un momento a otro sin que sea necesario un enorme esfuerzo. El estado de ánimo de los participantes de economía financiera es suficiente para que de un día para otro todo sea prosperidad. Lo mismo para que todo sea un fracaso.

Lo que ha pasado con la crisis actual, es que durante años se presentó una enorme especulación en la economía financiera, acciones e inversiones multiplicaron su valor en muy poco tiempo, hasta el momento en que se descubrió que todo no había sido más que una especulación, un espejismo.

Al presentarse crisis en la economía financiera, se afectó también la economía real, puesto que esta se quedó sin liquidez y sin clientes, ya que la crisis financiera destruyó empleos y capital, y lo peor de todo, destruyo la confianza de inversionistas y de consumidores, y la economía real precisamente necesita de consumidores y de inversionistas.

Sigamos con el resumen del capítulo tercero de Caritas in veritate que enumera los problemas que dificultan el logro del desarrollo humano integral. El primer problema, entonces, es la inseguridad del mundo financiero, que afecta también a la industria, al campo, al comercio…

El segundo problema son las migraciones en gran escala de gente que se ve obligada a buscar en otras regiones del mundo la atención que no recibe en sus países. En Colombia podríamos hablar de los desplazados por la violencia.

Una tercera dificultad para el desarrollo es la explotación inadecuada de los recursos naturales.

En el N° 22 de Caritas in veritate se enumeran otros problemas que impiden el desarrollo integral:

En los países ricos aparecen ahora nuevos grupos que no habían conocido antes las dificultades de la pobreza y ahora se suman a los necesitados de la solidaridad de los demás; otros en cambio gozan de la superabundancia de la economía del consumismo que patrocina la desperdicio; el consumismo es esa tendencia inmoderada a adquirir, gastar o consumir bienes, no siempre necesarios (DRAE).

La corrupción y la ilegalidad

El siguiente problema que menciona el Santo Padre y que en nuestros países vivimos plenamente, es el de la corrupción y la ilegalidad, que son cada vez más evidentes tanto en los países ricos como también en los países pobres. Según el dato publicado por la prensa el miércoles 27 de octubre (2010)[5], los 5  países mejor calificados en cuanto a corrupción son en su orden Dinamarca, Nueva Zelanda, Singapur, Finlandia y Suecia. Entre los países de América Latina el mejor calificado es Chile, que ocupa el puesto 21, Colombia está en el 78, Argentina en el 105, Bolivia en el 110, Ecuador en el 127, igual a Nicaragua y, Venezuela está en el poco honroso último puesto en América Latina, el 164.  Esa es una estadística de la percepción de la corrupción que publica la ONG Transparencia Internacional.

 

El Papa nombra en su encíclica la corrupción y la ilegalidad como problemas que impiden el desarrollo. Dicen los entendidos, con razón, que mientras haya impunidad no se puede derrotar a  la corrupción. Sí, infortunadamente, los corruptos no se corrigen si no ven el inminente peligro de parar en la cárcel.

 

La honestidad y el respeto a la ley se aprenden en la casa

 

El respeto a la ley se aprende en la casa, con el respeto a las normas sencillas de convivencia, luego, cuando uno ve que sus papás observan las normas de tránsito, las reglas de las organizaciones en donde trabajan, las normas de convivencia en el barrio donde viven, etc.

 

En estos días tuve una experiencia molesta. En un supermercado fui a una caja rápida donde reciben hasta máximo 10 artículos. La persona que iba delante de mí llevaba en un carro cerca de 40 artículos. Le pregunté a la cajera si esa no era una caja rápida… El cliente infractor  me dijo que estaba allí porque estaba de afán. Creo que fui algo agresivo, porque le reconvení que eso era un irrespeto con los demás. Me añadió que a él no le importaban los demás… Mi “regaño” se fundamenta en que los infractores de las normas de convivencia deben recibir una sanción social. Una sanción social consiste en que los demás les manifestemos que no estamos de acerdo con su comportamiento.

 

Otro problema que impide el desarrollo humano integral y menciona el Papa en el N° 22 de Caritas in veritate, la Caridad en la verdad, es que grandes empresas multinacionales y también nacionales, a veces fallan en el respeto de los derechos de los trabajadores.

 

Respeto a la voluntad de los donantes

 

Otra causa de que no se logre el desarrollo consiste en que la ayuda internacional con frecuencia se distrae de sus propios fines, por acciones irresponsables, tanto en la cadena de donantes como en la de los beneficiarios. Por eso es tan importante que las donaciones con motivo de los desastres naturales sean manejadas por manos pulcras, que cumplen la voluntad de los países y personas particulares, que con frecuencia dejan de atender sus propias necesidades por solidaridad con sus hermanos más necesitados.

 

Celo excesivo por proteger la propiedad intelectual

 

Una dificultad más, mencionada por Benedicto XVI en su encíclica Caritas in veritate, es el celo excesivo de los países ricos en la protección de la propiedad intelectual, especialmente en el campo de la salud. Se refiere el Papa a los laboratorios farmaceúticos que, apoyados en los costos en que incurren para realizar  las investigaciones que conduzcan al descubrimiento de nuevas moléculas para nuevos medicamentos, fijan precios con frecuencia impagables para el ciudadano común y corriente  y con mayor razón para los pobres. Claro está que tienen derecho a ganancias para esos gastos y para un obtener un lucro razonable, pero tiene que encontrarse una solución para que los adelantos de la medicina y de la química farmacéutica no sean discriminatorios  como lo son hoy.

 

El último problema que menciona El Santo Padre en Caritas in veritate, en el N°22, se refiere a normas culturales que impiden el desarrollo.

 

Por esta variedad  de razones nos dice el Papa que la actual crisis mundial es compleja, no es sencilla; y nos llama a una renovación cultural profunda, a redescubrir los valores fundamentales sobre los cuales construir un futuro mejor. Esta crisis es una “oportunidad” para el discernimiento sobre cómo dar forma a nueva visión para el futuro.

 

 

Fernando Díaz del Castillo Z.

Escríbanos a: reflexionesdsi@gmail.com


[1] Y Cf  l.c. 258.272.273

[2] Cf El Tiempo, Bogotá, martes 19 de octubre de 2010, sección “Debes saber”, Pg. 12

[3] Esta síntesis la tomo de dos fuentes: de Faith doing Justice, www.faithdoingjustice.com.au y del resumen de Center of Concern, traducido por el Instituto Social León XIII, www.instituto-social-leonxiii.org

[4] Endemia: Enfermedad que reina habitualmente, o en épocas fijas, en un país o comarca. (DRAE)

[5] Cf El Tiempo de Bogotá, 27-10-2010, sección debes saber,  5