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Reflexión 138 junio 4 de 2009 N° 87 (IV)

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LA DOCTRINA SOCIAL EN NUESTRO TIEMPO:

APUNTES HISTÓRICOS (IV)

Vamos a continuar con algunas de las ideas presentadas en la reflexión anterior. En las confusas situaciones que debemos enfrentar en nuestro tiempo, la sociedad necesita que la luz de la D.S.I., se presente de manera remozada, comprensible para la gente de hoy, sin apartarse, claro está, de su fidelidad al Evangelio, porque el Evangelio es su piedra angular. Lo que sea sólo enseñanza humana tiene el valor relativo del ser humano, y como tal puede pasar de moda, puede ser temporal, efímero; en cambio las enseñanzas del Evangelio tienen la solidez inquebrantable y eterna de la Palabra de Dios.

Recordemos que estamos estudiando el tema de LA DOCTRINA SOCIAL EN NUESTRO TIEMPO, que el Compendio de la D.S.I. trata desde el número 87 hasta el 104.

Veíamos que la renovación de la D.S. es necesaria, porque la sociedad necesita soluciones nuevas de las dificultades nuevas que se le van presentando permanentemente, y debe encontrar en la fe argumentos remozados y al alcance de las nuevas generaciones.

Les confieso que me pasa algo que, seguramente algunos de ustedes, también experimentan: siento que estoy viviendo en una sociedad que cada vez me cuesta más comprender. Posiciones frente a la vida, frente a la familia, frente a la libertad, – para nombrar solo algunas, – posiciones que nos parecían incuestionables, firmes; que dábamos por ciertas en un hogar cristiano, aparecen ahora débilitadas, deleznables, cuando no rechazadas, por miembros de las nuevas generaciones, también en familias católicas.

No somos los padres completamente culpables de ese debilitamiento de la fe, a no ser por nuestra incapacidad para responder a esta crisis de fe y de valores en nuestras propias familias. Pero es que a nosotros y a las nuevas generaciones, nos ha tocado un bombardeo inmisericorde de propaganda contra nuestros valores tradicionales. ¿Será que las nuevas generaciones, – y otras no tan nuevas, – no están preparadas para esos embates? ¿Los colegios, las universidades, no ofrecen un medio adecuado para vivir la fe? ¿La enseñanza de la religión en los colegios, también en los colegios de religiosos, no se preparó lo suficiente para transmitir adecuadamente en estos tiempos el mensaje del Evangelio? La relación con Dios no es solo cuestión de recibir clases magistrales de doctrina; se necesita en el colegio, en la universidad, un ambiente de fe.

Yo no tengo la respuesta para estas inquietudes y tampoco puedo ser injusto, porque sí hay colegios donde se ha avanzado en el modo de llevar a Dios a sus alumnos. Pero, ¿qué se puede hacer, donde la fe no parece ser de interés para los estudiantes?

Quisiéramos pasar el testimonio de nuestra fe a nuestros descendientes

Por la gracia de Dios, ante todo, y por la fe profundamente arraigada en nosotros por nuestros padres y educadores, con la ayuda de Dios, porque sin ella no podemos hacer nada, nos aferramos a seguir creyendo y quisiéramos, como nuestros padres, comunicar esa llama a nuestra descendencia, pasar con seguridad el testimonio[1] a los que nos siguen en la carrera de relevos en que competimos.

Leímos la semana pasada unas palabras del Cardenal Martini, que es bueno repetir aquí:

la vida del cristiano es una lucha continua contra la poderosa sugestión de los ídolos, contra Satanás y su esfuerzo por llevar a los hombres a la incredulidad, a la desesperación, al suicidio moral y físico. O sea, olvidamos que el camino cristiano se mide, no sólo por el trecho recorrido, sino también por los obstáculos superados y por las dificultades que se han vencido.

(…) El juicio sobre la vida de fe se valora / teniendo en cuenta la lucha, a veces dramática, por la fe y el Evangelio / que un cristiano debe sostener cada día / en su deseo de seguir creyendo, en su esfuerzo por optar en su vida por el Evangelio, o por lo menos, en su decisión de resistir a la incredulidad circundante.[2]

Resistir a la incredulidad circundante, al bombardeo bien planeado desde la oscuridad. Ese bombardeo contra la fe, contra la Iglesia, contra los valores cristianos, se prepara muy hábilmente; utilizan todos los medios de comunicación para promover que la vida aceptable, la vida normal, deseable y hasta buena, es la vida fácil, que cede, que se deja llevar sin considerar siquiera si en esa vida se vive contra valores y principios que se cuidan, porque se aprecian, porque se aman. Los jóvenes que siguen una línea de conducta de acuerdo con el Evangelio, son incomprensibles para esas nuevas generaciones que viven la vida fácil; cuando menos les parecen fanáticos.

Conductas incomprensibles para la generación de “prohibido decir no”

Lo vemos y oímos todos los días: por ejemplo, se promueve como algo perfectamente aceptable y normal la unión libre, la disolución del matrimonio sin esfuerzo, sin buscar ayuda humana ni divina; se promueven como naturales las relaciones entre personas del mismo sexo. Se acepta la manipulación de óvulos, de espermatozoides y de embriones como simple material de laboratorio. Se promueven el aborto y la eutanasia o se teme decir que no se está de acuerdo con ellos. No estar de acuerdo con esas conductas es incomprensible para la generación del “prohibido decir no”; la de los que no aceptan tener límites en su vida personal.

Pareciera que hemos llegado a la época en que el ser humano no tolerara la presencia de Dios en su existencia. Por eso se hace propaganda también, al significado que a algunos les parece “chévere”, de ser agnóstico o ateo. La propaganda se hace directamente o de modo astutamente calculado. El Tiempo, por ejemplo, utiliza este último método; ahora está promoviendo el libro que presenta las razones por las cuales algunos de nuestros hombres públicos se consideran ateos. La promoción no es en avisos pagados. Empezó ese diario publicando un artículo promocional escrito por el editor del libro, en la página editorial. Otro día dedicó un espacio considerable a presentar lo que dicen algunos de esos personajes, y en el fin de semana pasado publicó un ambiguo comentario antirreligioso, sobre el libro de un conocido ateo inglés, en la revista LECTURAS, que circula con el periódico.[3]

En la burbuja en que se aíslan no se dan cuenta en dónde están

En estas circunstancias, sin duda nosotros y nuestros amigos, familiares o conocidos cuya fe se oscurece, necesitamos, ante todo la gracia de Dios y la oración, por ellos y por nosotros. Hay un problema adicional: los que están pasando por la oscuridad en la fe, no se dan cuenta de que estén atravesando un temporal, porque están aislados, viven en una burbuja. Sus compañeros o compañeras de viaje los hacen sentir bien allí. Están entretenidos con la luz artificial y el ruido dentro de esa burbuja ficticia que el medio fabrica y no sienten el silencio, el vacío en que internamente viven. Por eso tenemos que pedir al Espíritu Santo que irrumpa en sus vidas; también en las nuestras, o igualmente podemos acabar en el vacío.

Deberíamos orar al Espíritu Santo todos los días, con la bellísima súplica de la secuencia del domingo de Pentecostés:

Entra hasta el fondo del alma, – Divina luz y enriquécenos.

Mira el vacío del hombre si tú le faltas por dentro;

Mira el poder del pecado – cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, – sana el corazón enfermo,

Lava las manchas, infunde – calor de vida en el hielo,

Doma el espíritu indómito – guía al que tuerce el sendero.

Necesitamos mucho la acción del Espíritu Santo en nuestra sociedad; sin Dios, vive cada más en el vacío, acosada por el poder del pecado. Nuestra sociedad que vive en sequía, con el corazón enfermo, manchado, helado, y en medio de su miseria, rebelde, indómita, caminando por el sendero que no lleva a la salvación.

Tendremos que dar cuenta de nuestra administración

Esta visión de nuestra sociedad nos dice que, definitivamente, necesitamos la luz y la fuerza del Evangelio. Veíamos la semana pasada que en medio de la crisis económica y financiera actual, los expertos necesitan la luz de Jesucristo, que no les enseñará soluciones técnicas, que ellos pueden encontrar con la inteligencia que recibieron como regalo; pero Jesucristo los inspirará para que descubran y ofrezcan soluciones que se aparten de la codicia, de la ambición, del ansia de poder. Sin la luz del Evangelio, se continuará tratando de salvar a la sociedad materialista, sin tener en cuenta que sus dueños de hoy son sólo administradores de los bienes que el mundo ha recibido de la generosidad de Dios, y que un día les pedirán cuentas de la administración. Mientras tanto, si no oyen la voz de Jesucristo, seguirá habiendo pobreza, injusticia, dolor.

¿Cómo se podrá presentar el Evangelio, la D.S.I. a los poderosos, de manera que la entiendan y quieran seguirla, cambiando el rumbo de sus vidas y de toda la humanidad?

Es indispensable saber llegar. No basta multiplicar los puntos de evangelización

La Iglesia tiene que esforzarse por presentar la doctrina de modo que llegue a todos. No se necesita sólo un esfuerzo para multiplicar los puntos de Evangelización, sino un esfuerzo creativo para presentar la fe de manera que las nuevas generaciones la acepten y la vivan. Sí, claro que hay que tratar de llegar a todos, si esto es posible, pero igualmente nos hace falta saber llegar. Como nos decía el Cardenal Albino Luciani, el Papa Juan Pablo I, en un texto que leímos la semana pasada: En cuanto nos consta que Dios ha revelado una verdad, la única respuesta posible es sí. Para todos y en todos los tiempos: sí con convicción y valentía, sin dudas ni vacilaciones. Y añadía luego: Las verdades de la fe valen siempre, aunque es posible comprenderlas cada vez mejor y expresarlas con fórmulas nuevas más acertadas y más adecuadas a los tiempos modernos.[4]

Tenemos que vivir nuestra fe con convicción, con valentía, sin dudas ni vacilaciones; tenemos que hacer el esfuerzo de educarnos en la fe para comprenderla cada vez mejor y poder expresarla con fórmulas más acertadas y más adecuadas a los tiempos modernos. Esas palabras de Juan Pablo I nos tienen que hacer mella a todos los que en alguna forma pretendemos transmitir el Evangelio. De modo muy particular son consejos muy sabios, si queremos llegar a los jóvenes, a los que están en el borde, con un pie en el precipicio. Yo creo que nos hace mucha falta saber cómo llegar a esas personas. Hacen falta emisoras como Radio María, programas de TV como los de Televida, pero hacen falta también otros medios, para llegar a los que no reciben o no dejan entrar nuestra señal. Es un apostolado muy difícil. Quizás las universidades católicas tengan la respuesta; por lo menos deberían buscarla.

Además de convicción y valentía para vivir nuestra fe, si la queremos llevar a las nuevas generaciones necesitamos gente creativa, de fe, que ame y conozca su fe; personas con ideas nuevas, para llegar más lejos de lo que estamos llegando.

Benedicto XVI y el uso de Internet

Hay esfuerzos para llegar más lejos y mejor con el Evangelio. El Papa Benedicto XVI nos da ejemplo. En el mes de enero anunció el mayor uso de Internet en la evangelización:

Indudablemente, el uso sensato de la tecnología de la comunicación, logra que las comunidades sean capaces de formarse para promover la búsqueda de la verdad, el bien y la belleza, superando las distancias geográficas y las divisiones étnicas. Por ello, el Vaticano ha promovido una nueva iniciativa que hará más accesibles las informaciones y noticias de la Santa Sede en la red telemática mundial. Espero que esta iniciativa pueda enriquecer a un amplio sector de personas, incluidas las que aún deben encontrar una respuesta a su ardiente deseo espiritual, a través del conocimiento y el amor de Jesucristo, cuyo mensaje de Buena Nueva, lleva la Iglesia hasta los confines de la Tierra.

Hacia dónde quiere el Santo Padre que vayamos en la evangelización nos indica la noticia que la agencia Reuter transmitió el 22 de mayo. Dice:

Benedicto XVI crea cuenta en Facebook, intenta llegar a jóvenes

(…) el Vaticano está entusiasmado con la posibilidad de atraer jóvenes a través de Facebook.

Un nuevo sitio web del Vaticano www.pope2you.net, ofrece una aplicación llamada “The pope meets you on Facebook” ( el Papa se encuentra contigo en facebook), que posibilita el encuentro con el líder a través de la popular red en internet y otra que permite que los creyentes vean mensajes de los discursos del Santo Padre en sus iPhones o iPods.

El día de las comunicaciones a nivel mundial (…), estará centrado en trasmitir el evangelio a través de nuevas tecnologías.

“Reconocemos que una iglesia que no se comunica, deja de ser una iglesia“, dijo monseñor Paul Tighe, secretario del departamento de comunicaciones sociales del Vaticano.

“Hoy en día muchas personas jóvenes ya no buscan información y entretención en medios tradicionales como periódicos y revistas”, explicó.

Los usuarios del nuevo sitio web pueden seleccionar entre más de una docena de tarjetas virtuales con fotografías del líder religioso y sus mensajes sobre fe, amor y vida que tienen como público objetivo a los jóvenes.

“Ellos están buscando una cultura de comunicación diferente y este es nuestro esfuerzo para asegurarnos de que la Iglesia esté presente en esa cultura de comunicaciones”, precisó.

Católicos Regresen a Casa

Es consolador ver que la Iglesia sí se está moviendo para llegar a las nuevas generaciones. Por cierto en Internet, se encuentra una página, con videos, que se titula: Católicos Regresen a Casa

Inspirado por el llamado del Santo Padre a una nueva evangelización, Católicos Regresen a Casa se extiende hacia ‘las ovejas perdidas de Israel’…. católicos inactivos. Sin presión ni obligación, Católicos Regresen a Casa ofrece una oportunidad de conocer la verdad sobre la fe católica, en un ambiente cariñoso, no-crítico. Muchos recursos se ofrecen al visitante, para que aquellos que quieran aprender más puedan hallar un programa de esa organización: (Católicos regresen a casa – RICA)) en una comunidad parroquial local. ¡Regreso a casa jamás ha sido más fácil!

Así lo informó www.estoesconmigo.org una página católica, colombiana, que los invito a conocer. Y si quieren más información sobre ese esfuerzo de volver a los católicos a casa, entren a esta dirección: www.catolicosregresen.org

Las Fuentes de la Doctrina Social

Antes de terminar vayamos al Compendio de la D.S.I. al N° 87, que estamos estudiando. Leamos el párrafo final que sintetiza magníficamente las fuentes de las cuales bebe la D.S.I. Dice así:

En su continua atención por el hombre en la sociedad, la Iglesia ha acumulado así un rico patrimonio doctrinal. Éste tiene sus raíces en la Sagrada Escritura, especialmente en el Evangelio y en los escritos apostólicos, y ha tomado forma y cuerpo a partir de los Padres de la Iglesia y de los grandes Doctores del Medioevo, constituyendo una doctrina en la cual, aun sin intervenciones explícitas y directas a nivel magisterial, la Iglesia se ha ido reconociendo progresivamente.

De manera que la doctrina social que nos presenta la Iglesia tiene sus raíces en la Sagrada Escritura, especialmente en el Evangelio, en los escritos de los Apóstoles y padres apostólicos, – nuestros antepasados en la fe que alcanzaron a ser discípulos de los Apóstoles, – luego en los siglos siguientes, los Padres de la Iglesia y los grandes doctores de la Edad Media, como Santo Tomás.

En la violencia no puede aparecer el rostro de Jesucristo

La D.S., con base en la Sagrada Escritura, se ha ido desarrollando con los aportes de todos esos personajes, empezando por los Apóstoles. Se ha desarrollado sin apartarse de la Palabra de Dios; por eso, como lo dice el Compendio, la Iglesia se ha ido reconociendo progresivamente en esta doctrina. Si alguna doctrina se apartara del camino señalado por la Sagrada Escritura, por el Evangelio, la Iglesia no se podría reconocer en ella. Podemos entender así, por ejemplo, por qué la violencia no se puede defender como doctrina de la Iglesia. En la violencia no puede aparecer el rostro de Jesucristo y por lo tanto tampoco el de la Iglesia.

La no-violencia evangélica, Fuerza de Liberación

En vez de la violencia, una doctrina en la que la Iglesia no se podría reconocer, se habla de la no-violencia Evangélica, como fuerza de liberación. Voy a citar, sobre la violencia, solamente las palabras de un grupo de obispos de 9 países de América Latina que se reunió en Bogotá en 1977 y Ias pronunciadas, también en Bogotá, por Pablo VI, en 1958.

Luego de denunciar que vivimos en un contexto de violencia de varias clases: violencia en lo económico, en lo político, en los derechos humanos, en el secuestro y el asesinato, en la evasión hacia las drogas, en el abuso de la mujer, que son signos de decadencia espiritual y cultural, afirman categóricamente los obispos latinoamericanos, que como cristianos “no podemos aceptar que la violencia se presente como una exigencia de fe, como una salvaguardia de “valores humanistas y cristianos que hay que defender.”

No se defiende la pasividad, sino los métodos acordes con el Evangelio, para acabar con las injusticias. Dijeron los obispos:

Queremos abogar (…) por una solución enérgica, radical, pero evangélica; nacida de la doctrina y del ejemplo del Señor Jesús, (…)[5]

Para terminar este punto sobre la necesidad de actualizar la presentación de la doctrina, sin apartarse del Evangelio, también sobre el tema de la violencia, el documento de PUEBLA cita del discurso de Pablo VI, en su visita a Bogotá. Dijo el Papa:

Debemos decir y reafirmar que la violencia no es ni cristiana ni evangélica y que los cambios bruscos y violentos de las estructuras serán engañosos, ineficaces en sí mismos y ciertamente no conformes con la dignidad del pueblo.[6]

Era especialmente difícil para la Iglesia el momento en el que, el Santo Padre y los obispos de América Latina, se pronuciaban sobre la violencia no evangélica; recordemos si no, los tristes casos de los PP. Camilo Torres y los españoles Domingo Laín y Manuel Pérez, que terminaron sus días en la guerrilla del ELN.

Hasta la semana entrante

Fernando Díaz del Castillo Z.

reflexionesdsi@gmail.com


[1] En carreras de relevo, los participantes, de uno en uno realizan el recorrido de la pista llevando en la mano un bastón o testimonio. Al llegar al siguiente competidor, compañero de equipo, deben entregar en su mano el testimonio. Sólo cuando lo tenga en la mano, el siguiente atleta puede emprender la carrera.

[2] Cf Carlo Maria Martini, S.J., Ordenar la propia vida, Meditaciones con los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, Pg 140s: La existencia como conflicto.

[3] El Tiempo, Manual de Ateología, por José Manuel Acevedo Medina, Director de Tierra Firme Editores; Dieciséis ateos se confiesan, Domingo 24 de mayo de 2009, 3,2; La Epifanía del Rostro, por Rafael Narbona, sobre el libro Dios no es bueno, de Christopher Hitchens, en LECTURAS, junio2009, 20.

[4]Cf Albino Luciani (Juan Pablo I), “Ilustrísimos señores” , Cartas del Patriarca de Venecia, 5° edición, BAC 1958, carta a Pavel Ivánovic Cicikov, grotesco personaje de Las almas muertas, de Gogol, quien hace negocios gracias a su habilidad para mentir.

[5] WEB, Junio 2, 2009, Nueva Sociedad, N° 36, Mayo-Junio 1978, Pgs 127-138, http://www.nuso.org/upload/articulos/437_1.pdf

[6] PUEBLA, III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, 534